4 Cosas que no debes olvidar cuando hagas una reforma

El proceso de renovación de una casa es ilusionante pero al mismo tiempo puede llevar más trabajo del deseable si no se planifica correctamente. Te presentamos algunos de los puntos imprescindibles a los que debes prestar atención si quieres embarcarte en un proyecto de reforma con éxito.

1- Fachada

La fachada es sin duda la parte más visible de la casa y la primera a tener en cuenta en cualquier proyecto de reforma. Se trata de la carta de presentación de la vivienda y lo primero en que se fijará todo el mundo. Por tanto, la reforma debe examinar el estado de la fachada y planificar los cambios que sean necesarios, como renovación de la pintura o sustituir elementos viejos o estropeados.

2- Baño y cocina

Nunca hay que olvidar que son las dos partes más determinantes de una casa y que deben ser funcionales y prácticas. Hay que dedicar atención a modernizar el equipamiento y renovar el mobiliario, además de los posibles cambios en azulejos o pintura. Una cocina y un baño renovados aumentan mucho el valor de una casa. En el último artículo hablamos más sobre la reforma de cocina, lo puedes leer aquí:

¿Quieres reformar tu cocina pero no sabes por dónde empezar?

3- Suelos

Existen múltiples formas de renovar los suelos, para todos los gustos y precios. Invertir en renovar el suelo es siempre una buena opción. Existen materiales modernos que permiten una mejor limpieza y dan un aspecto nuevo a toda la casa. Se aconseja siempre instalar un mismo material en todas las estancias.

4- Aclimatación

Otro aspecto que no hay que olvidar es el ambiente de la casa. Una reforma debe contemplar los equipos e instalaciones necesarias para que la casa goce de la temperatura correcta todo el año, invirtiendo preferiblemente en energías limpias y económicas que pueden ahorrar mucho en consumo.

Aunque tengas muy buenas ideas para tu reforma, siempre es aconsejable pedir el consejo a profesionales y dejar la ejecución del proyecto en sus manos. Algunos trabajos serán más sencillos que otros pero un buen profesional siempre contará con la experiencia y conocimientos necesarios para proponer la mejor solución.  Confiar en el trabajo de un experto supone reducir el riesgo de cometer errores que pueden salir caros.

En ocasiones, con el objetivo de ahorrar algo de dinero, puedes caer en la tentación de dejarte aconsejar por amigos o familiares que, si bien pueden ayudar en algunas tareas, normalmente no cuentan tampoco con experiencia profesional.  Siempre puedes dejar que te ayuden en otras tareas más sencillas como la limpieza o recolocar muebles, dejando la ejecución de la reforma para los profesionales. Aunque parezca más caro a priori, el trabajo experto asegura que cada acción se realiza según lo previsto y en las condiciones de seguridad y calidad que se deben exigir para una reforma. Como se suele decir, lo barato siempre sale caro.

¿Te decides a empezar la reforma de tu casa?

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